Invierno , la estación heladora.

Invierno, cuando la Torre Eiffel se encoge.

Si, en Invierno hasta 16 centímetros más pequeña se queda la torre parisina con respecto al verano. Y es que el frío nos ataca despiadadamente con bajadas y subidas extremas de temperaturas. Si no somos capaces de generar más calor del que perdemos… hipotermia y hala, al hospital.

Invierno , la estación heladora.

Por eso nuestro cuerpo rumboso tiene que hacer algo al respecto.  Toma medidas para salir airoso de lo que se le viene encima sorprendiéndonos con curiosas acciones en las que algunas partes se nos encogen y otras se nos alargan.

¿Qué no sabes cuáles?

Los pezones crecen, menguan los penes, se nos pone la piel de gallina, se nos eriza el vello. Y orinamos tres veces más que en verano.

Y sí, todo esto lo hacemos para cuidarnos del frío de el invierno.
Invierno , la estación heladora.

 Son meses en que para protegernos calentamos nuestras manos con castañas asadas, vestimos nuestros pinreles con katiuskas y nos homenajeamos en el sofá con palomitas y una cariñosa mantita.

 

Invierno , la estación heladora.

Y como persona culta que eres ya sabes que el invierno es la estación más fría, mas corta y con menos luz. Y también que empieza con la noche mas larga de todo el año, el Solsticio.

Pero ojo, esto pasa si estamos en el hemisferio norte. Porque los del sur empiezan su veranito con las playas, los helados y las altas temperaturas. Así que o te vas para allá o te abrigas y a propósito

¿Sabes qué significa solstitium?

Solstitium… pues “sol quieto”. Yy es que nuestra radiante estrella no cambia su altura máxima al mediodía durante unos días y en uno de ellos amanece más tarde que nunca y se oculta más pronto que nunca. Es el día más corto y la noche más larga del año: el Solsticio de Invierno.

En estos tiempos los mocos se hacen los protagonistas. También los pañuelos de papel, los estornudos, el chocolate con churros, las llameantes chimeneas… Y el maldito resfriado que siempre nos pilla a traición.

Invierno , la estación heladora.

Y mira que desde pequeñitos nuestra madre nos lo ha dejado cristalino, “cuando salgas a la calle ponte la bufanda, no abras la boca, métete la camisa por dentro y respira por la nariz”. Pero que si quieres arroz Catalina, el malvado resfriado se instala en nuestro cuerpo serrano sin permiso, sin autorización. Como ese familiar que viene del pueblo y al que no sabemos cómo despachar.

¿Que tiene que ver el frío con el resfriado?

Pero fíjate tú -y se lo puedes contar a tu mami aunque a ella le va a dar igual- el frío poco tiene que ver con el resfriado. El que nos invade es un virus que nada tiene que ver con las bajas temperaturas. Tan cierto como que podrías salir a la puerta de tu casa en paños menores. Si en la puerta de tu casa no están los virus gripales lo que conseguirás será una hipotermia que te llevará a urgencias. Pero eso sí, con la total seguridad de no haber cogido un resfriado.

Invierno , la estación heladora.

¿Qué pasa si sales a la calle en ropa interior?

Y ahora imagínate que no estás a lo que estás y coges el portante y te vas a la calle en ropa interior sin coscarte del frío que hace. Pues no hay problema porque tienes un cerebrito que está en todo y se pondría a todo trapo a mandar órdenes a través de tu columna vertebral a tus músculos para que se encojan y se estiren rápido, rápido. Entonces te pondrás a tiritar, incluso tus dientes castañetearan como en un tablao flamenco con lo que empezarías a generar calor y te dirías: “pero alma de cántaro donde vas sin ropa, que estamos en invierno”. Y es que el cuerpo está “al loro”.

¿Qué pasa con los granizados, las sopas frías y el gazpacho?

Pues que les decimos sayonara como si no los conociéramos de nada. Hacemos nuevos amigos las fabes, los potajes y los filetazos ricos en grasas. Y no es por capricho ¡que va! es necesidad corporal.

Y no es porque nos guste el toma pan y moja sino porque en invierno producimos menos serotonina. La sertonina es la que regula nuestra temperatura y al andar más fríos queremos carbohidratos, grasas saturadas y chuletones con papas y pimientos fritos tras de los cuales se esconden taimados comandos repletos de colesterol, triglicéridos y presión arterial.
Invierno , la estación heladora.

 

Así que el que avisa no es traidor.  Meterte cosas por la boca sin pensarlo bien puede tener consecuencias. Por lo tanto si tienes frío puede sentarte mejor un jersey de cuello alto que un bocata de panceta con queso fundido.

Y para concluir te contaré una cosa

Una cosa calentita de la nieve que quizás no sepas. ¿Verdad que cuando nieva la sensación de frío es menor?

Pues es cierto y ocurre porque los que han estudiado han descubierto que cuando el vapor de agua que flota en la atmósfera se transforma en copo de nieve y cae. El paso de estado gaseoso a estado sólido acarrea una pequeña producción de calor que se libera en el aire. ¿Qué te parece?

Invierno , la estación heladora.
Pero cuidado el calor que se produce no es suficiente para que te desnudes. La próxima vez que nieve.
Por favor, cuidado con el invierno, ¿OK?

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